El vino español certifica sus avances en sostenibilidad con el primer barómetro sectorial
El primer Barómetro elaborado por Cajamar y la FEV analiza 84 bodegas que representan cerca del 29% de la facturación del sector vitivinícola español y constata avances generalizados en gobernanza, economía, ámbito social y medioambiente.
Cajamar y la Federación Española del Vino (FEV) han presentado en Madrid el primer “Barómetro sobre la sostenibilidad del sector vitivinícola en España”, una herramienta que ofrece una radiografía inédita del avance de las bodegas certificadas con el sello Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP) a partir de 118 indicadores verificados. El informe analiza el desempeño del sector en cuatro grandes dimensiones (económica, social, ambiental y de gobernanza) y permitirá realizar un seguimiento objetivo, comparable y verificable de la sostenibilidad en las bodegas españolas, así como observar su evolución a lo largo del tiempo y comunicar con transparencia resultados verificables ante el mercado, los reguladores, los inversores y los consumidores.
La puesta en marcha de este barómetro es fruto de la colaboración entre Cajamar y la FEV, que en 2025 impulsaron la digitalización del certificado SWfCP para facilitar el seguimiento continuo de indicadores y la elaboración de informes agregados sobre la sostenibilidad del sector. El informe nace con vocación de continuidad y aspira a consolidarse como una referencia para medir la evolución de la sostenibilidad en las bodegas españolas y comunicar con credibilidad y rigor los avances reales de una industria estratégica para la economía y el medio rural.
Esta primera edición toma como base una muestra de 84 bodegas de las 148 actualmente certificadas. En conjunto, estas empresas suman una facturación agregada de 2.477 millones de euros, equivalente aproximadamente al 29% de la cifra de negocio total del sector vitivinícola español, que en 2023 alcanzó los 8.490 millones de euros.
Los resultados ponen de manifiesto un avance sólido y generalizado en sostenibilidad. El mayor grado de cumplimiento se registra en el pilar de gobernanza, con un 84%, seguido de la dimensión económica, con un 82%. A continuación se sitúan la dimensión social, con un 76%, y la medioambiental, con un 69%.
![[Img #17420]](https://sevi.net/upload/images/06_2026/1303_c27414-ignacio-atance-eduardo-baamonde-y-jose-luis-benitez.jpg)
La presentación fue inaugurada por el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, quien destacó la importancia del sector vitivinícola para los territorios rurales. “Para Cajamar, el sector vitivinícola representa mucho más que una actividad económica: es parte esencial del territorio, de las comunidades rurales a las que llevamos décadas acompañando. Por eso, cuando nos planteamos cómo contribuir en el ámbito de la sostenibilidad en el vino, lo hicimos con la misma vocación que orienta todo nuestro trabajo: rigor, independencia y utilidad práctica para quienes toman decisiones cada día en el viñedo y en la bodega”, afirmó.
Baamonde añadió que “el Barómetro que hoy presentamos junto a la Federación Española del Vino es un instrumento de diagnóstico y de gestión, construido sobre más de cien indicadores verificados, pensado para que el sector conozca dónde está, pueda trazar con claridad el camino hacia donde debe ir y trasladarlo a la sociedad y al mercado de forma transparente y contrastable”.
Por su parte, el director general de la FEV, José Luis Benítez, señaló que el informe constituye un buen ejemplo del espíritu con el que nació el certificado SWfCP y que guía el desempeño de todas las bodegas que lo han obtenido hasta la fecha: la mejora continua. “Siempre hemos tenido la convicción de que el nuestro es un sector sostenible por naturaleza, pero ahora podemos asegurarlo y decirlo bien alto con datos contrastados y con el aval que nos dan los avances obtenidos por las bodegas en los últimos diez años a través de un certificado que hoy es líder en el sector y goza de un altísimo reconocimiento de las autoridades y los principales eslabones de la cadena de valor del vino”, afirmó.
A continuación, el director del Servicio de Estudios y Publicaciones de Fundación Cajamar, Ignacio Atance, y el responsable de Estrategia Agroalimentaria en Plataforma Tierra, Pablo Resco, presentaron los principales resultados del estudio. Atance explicó que “este barómetro nace de una convicción: que medir bien es el primer paso para mejorar”. Asimismo, destacó que el sector vitivinícola español afronta presiones simultáneas, climáticas, regulatorias y de mercado, que exigen respuestas basadas en evidencia.
Entre las principales conclusiones destaca el elevado nivel de madurez organizativa alcanzado por las bodegas en materia de gobernanza, con estructuras consolidadas de gestión responsable, transparencia y control. En el ámbito económico sobresale la integración de la sostenibilidad como palanca estratégica, con la totalidad de las bodegas colaborando en iniciativas de innovación sostenible y redes sectoriales.
La dimensión social refleja avances significativos en empleo, arraigo territorial y transferencia de conocimiento, aunque también identifica áreas de mejora en indicadores más exigentes como la igualdad de género o las certificaciones laborales.
El informe subraya además la dimensión territorial del sector vitivinícola. Según los datos analizados, el 80% de las bodegas genera o mantiene empleo, más del 80% protege el suelo y la biodiversidad y el 95% trabaja en la preservación de la cultura vitivinícola local, contribuyendo al mantenimiento de la población, del paisaje y del futuro de los territorios vitícolas.
En el plano ambiental, el informe confirma que el sector ha pasado de los compromisos a los resultados verificables. El 100% de las bodegas mide su huella de carbono y dispone de planes de reducción, mientras que el 88% ha logrado disminuir sus emisiones. Asimismo, el 81% ha reducido el consumo de agua y el 79% el de energía.
El uso de energías renovables está plenamente implantado en las bodegas analizadas, ya que el 100% cumple con los objetivos establecidos en este ámbito mediante la combinación de autogeneración y contratación de energía verde. A ello se suman avances en eficiencia energética, con un 79% de bodegas que ha reducido su consumo respecto al año base, y en gestión del agua, donde la totalidad de las empresas mide y planifica su uso y el 81% ha conseguido reducciones verificables.
El barómetro también refleja un elevado grado de madurez en economía circular. El 98% de las bodegas dispone de planes de reducción de residuos y el 73% alcanza tasas de valorización superiores al 90%, lo que evidencia una integración consolidada de modelos de gestión sostenible. Además, la mayoría desarrolla medidas activas de conservación del suelo y la biodiversidad y utiliza prácticas de viticultura más sostenibles, reforzando el vínculo entre sostenibilidad ambiental y cuidado del territorio.
La jornada concluyó con una mesa redonda sobre el compromiso con la sostenibilidad en el sector vitivinícola español, moderada por la FEV, en la que participaron Fernando Ezquerro, presidente de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) y presidente del Consejo Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agroalimentarias de España; Carlos Moro, presidente de Bodegas Familiares Matarromera, y Josep Palau, director general de Operaciones de Freixenet.









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