Nacelcanto 2023: expresión de dehesa con pulso fresco y vocación de guarda
Dehesa El Molinillo afianza su proyecto vitivinícola con una nueva añada marcada por el equilibrio climático y refuerza su posicionamiento como productor integral con un AOVE ecológico de Cornicabra de alto nivel.
Dehesa El Molinillo presenta la nueva añada de su tinto Nacelcanto 2023, una referencia que consolida la evolución de su proyecto vitivinícola en un entorno donde la agricultura convive con un ecosistema de alto valor natural. Situada entre los Montes de Toledo y el Parque Nacional de Cabañeros, la finca combina una reconocida trayectoria en aceites de oliva virgen extra con una apuesta creciente por el vino, articulada en torno a un viñedo de diez hectáreas cultivado bajo certificación ecológica.
La dirección técnica de Pedro Belmar, junto al asesoramiento enológico de Juan Antonio Leza y Jean Marc Sauboua, vertebra un planteamiento que busca trasladar al vino la identidad de la dehesa. La altitud (700 metros), los suelos de raña (arcillas rojas con abundantes cantos de cuarcita) y la gestión respetuosa del viñedo configuran un marco productivo singular, donde la biodiversidad y el equilibrio hídrico desempeñan un papel determinante.
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Nacelcanto 2023 se presenta como un ensamblaje de Cabernet Sauvignon, Syrah, Touriga Nacional y Graciano, en una añada marcada por condiciones climáticas exigentes. El ciclo vegetativo estuvo condicionado por un patrón térmico elevado (segunda añada más cálida en 25 años) y una pluviometría significativa (529 mm), con episodios tormentosos en primavera y un verano extremadamente cálido. La gestión del viñedo, con prácticas como el sombreo de racimos y el control del agua en suelos con capacidad de retención, permitió alcanzar una maduración completa sin perder frescura, pese a la interrupción puntual de la vendimia en variedades tardías por las lluvias de septiembre.
En este contexto, el perfil del vino se articula en torno a una expresión joven pero definida. Elaborado con bajas dosis de SO₂, trabajo a bajas temperaturas y maceraciones mayoritariamente en fase acuosa, el vino busca preservar la pureza varietal y la integridad del fruto. La crianza combina barricas de roble francés de 225 litros (de segundo a quinto uso) con ánforas de terracota de 750 litros, en un planteamiento que prioriza la integración sobre el protagonismo de la madera.
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Desde el punto de vista sensorial, Nacelcanto 2023 ofrece una lectura coherente con su origen y su planteamiento técnico: intenso en nariz, con fruta roja cremosa y madura (cereza dulce, ciruela roja), acompañada de un perfil de monte mediterráneo de secano, con apuntes balsámicos ligeros, pimienta, clavo y un fondo jugoso de flores ajadas y carácter mineral. El conjunto se muestra franco y definido.
En boca presenta buena textura, con una acidez que sostiene una estructura seria, donde el tanino, de perfil frutal y cierta densidad, aporta consistencia sin perder equilibrio. El recorrido deja un recuerdo persistente de monte, alineado con esa identidad de dehesa que la bodega busca trasladar en sus elaboraciones.
Más allá de la descripción organoléptica, la añada se sitúa en un momento de consumo en el que prima la energía y la expresividad frutal, aunque con una clara vocación de guarda.
La finca, con una extensión de 4.200 hectáreas en Retuerta del Bullaque (Ciudad Real), articula su actividad como una “despensa natural” donde conviven olivar, viñedo, cultivos extensivos y ganadería, en un mosaico que incluye encinas, alcornoques y una notable diversidad faunística. Este enfoque integral se refleja también en su posicionamiento en el mercado, donde el vino se suma a una línea consolidada de aceites de oliva virgen extra.
En este ámbito, Dehesa El Molinillo refuerza su perfil como oleoproductor con su AOVE Reserva de Familia Ecológico 2025, elaborado a partir de aceituna Cornicabra procedente de un olivar de montaña de 82 hectáreas, con árboles de más de 80 años cultivados en secano a 750 metros de altitud. La campaña se saldó con la recolección de cerca de 157.000 kilos de aceituna, de los que se obtuvieron 24.000 kilos de aceite, reflejo de una apuesta por rendimientos bajos orientados a la calidad.
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El aceite presenta un perfil aromático nítido, con notas de hierba recién cortada, tomate en rama, alcachofa y fruta verde (manzana, plátano), acompañado de matices de frutos secos como almendra cruda y nuez. En boca mantiene el carácter varietal de la Cornicabra, con un amargor moderado y un picor progresivo que recuerda a la pimienta verde, dejando un final almendrado. Su equilibrio amargo-picante le confiere versatilidad gastronómica, especialmente en aplicaciones en crudo y en productos de cierta intensidad.
La trayectoria del AOVE se respalda además en reconocimientos recientes, con premios destacados en la D.O. Montes de Toledo y su consideración en 2022 como mejor aceite de Cornicabra del mundo en el concurso Evooleum, lo que consolida la reputación de la finca en este segmento.









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