Átomos de esperanza y moléculas de ilusión para la recuperación del sector vitivinícola
El mundo del vino siempre origina noticias diversas desde el campo a la mesa y desde la mesa al campo que, si bien no suelen acaparar titulares en los canales y redes de la información, tienen la virtud de poder modelar y enriquecer la opinión de los consumidores y la sociedad si sabemos generar esperanza en tiempos de desilusión y pérdida de confianza en un futuro lleno de nieblas, tenebroso y de pocas luces. No cabe duda alguna que en los recientes últimos tiempos la caída del consumo de vinos, a nivel nacional, comunitario y mundial, es la máxima amenaza que se cierne sobre el sector y que requiere la toma de decisiones que paren y recuperen esta indeseable tendencia.
Con objeto de proporcionar aquellas herramientas que los operadores sectoriales pueden necesitar para superar esta preocupante decadencia del consumo, el articulado de la PAC, del recientemente aprobado “Paquete Vino”, de las medidas de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), entre otros, ofrecen múltiples referencias a los perfiles de los consumidores, a la innovación, al mercado, a la internacionalización o la regionalización, a la IA, la I+D+i, la reconversión y el abandono, etc. Pero muy pocas o ninguna reseña a la formación, la educación y la incorporación de talento, que dejan en un discreto segundo plano, siendo como son pilares de la competitividad sectorial y elementos básicos de un desarrollo rural que ayudan a mejorar la calidad de vida de personas y territorios.
Ante tanta noticia negativa, y para quienes piensan que el apocalipsis ha llegado, hay que informarles de que en el sector hay moléculas de ilusión que pueden actuar multiplicándose, átomos de esperanza que pueden generar estructuras poderosas, personas dispuestas a luchar por el bien común e instituciones que piensan en futuro. Veamos algunos ejemplos:
- Un proyecto educativo impulsado desde el Consejo Regulador de la D.O.P. Utiel- Requena de integración de la cultura vitivinícola en la educación de los jóvenes de la zona, que quiere poner en valor el sector y contribuir a arraigar el talento joven en el territorio, con un equipo configurado por los cinco centros de Enseñanza Secundaria Obligatoria existentes en toda la comarca y la Escuela de Viticultura y Enología de Requena, cuyos alumnos descubren, desde su juventud, la cultura vitivinícola que les rodea históricamente en su tierra y este año ya cumplen diez años de trabajo.
- Grupos de emprendedores, que defienden su patrimonio desde el campo a la mesa a pesar de la limitaciones, esfuerzos y ratos de aislamiento e incomprensiones que sufren. Muchos de ellos han determinado el renacimiento de ancestrales variedades locales, viejas técnicas de cultivo, biodiversidad y revalorización de zonas impensables en épocas anteriores.
- Empresarios y grupos cooperativos que innovan, presentan soluciones desde el campo a la mesa, adaptan y revalorizan y presentan novedades a la sociedad que demuestra confianza a largo plazo.
- Equipos de I+D+i, desde las universidades, plataformas u organismos que aportan valores al sector garantizando conocimiento, ciencia y tecnología a un sector ávido de novedades para mejor atender al cliente.
En la Comunidad Valenciana hay importantes intentos, ya consolidados, para llevar la cultura vitivinícola a las escuelas, colegios e institutos. Se iniciaron en Alicante, fruto del trabajo del equipo de Joan Cascant en el Minifundio, que abrieron las puertas de la participación de los alumnos de los últimos cursos en un proyecto educativo de conocer la cultura vitivinícola en las aulas.
Por su impronta social, proyección y compromiso de futuro, recomendaríamos consultar el proyecto educativo impulsado desde la D.O.P. Utiel-Requena, capaz de unir la vocación de conocimiento del sector desde cinco centros y colegios, en los que todos los jóvenes de una comarca ingresarán, en su día, para cursar su enseñanza secundaria obligatoria, por su aportación al sector vitivinícola que sostiene y mueve económica, social y culturalmente a nueve pueblos de interior de la C. Valenciana amparados por esta denominación de origen: Camporrobles, Caudete de las Fuentes, Fuenterrobles, Requena, Siete Aguas, Sinarcas, Utiel, Venta del Moro y Villargordo del Cabriel.
Es una apuesta desde las bases hacia el vértice de la pirámide que tiene como objetivo dar a conocer la cultura vitivinícola ya desde los institutos y colegios sitos en zonas rurales, con compromiso firme de profesores, a todos los alumnos. Ellos y sus familias son y serán quienes luchen por un futuro mejor para sus tierras, sus paisajes, el medio ambiente, la producción agroalimentaria y productos de calidad. Es por ello que facilitar a los jóvenes el conocimiento de sus raíces y lo que les rodea tiene la finalidad de que un día, cuando se planteen sus futuras opciones de salidas laborales, tengan los conocimientos suficientes para poder plantearse su tierra como una posible oportunidad donde desarrollar profesionalmente ese talento que han adquirido para mejorar un sector que ahora más que nunca les necesita e incluso decidir establecerse en el entorno rural de donde un día tuvieron que salir para formarse. Es una buena iniciativa para reducir el despoblamiento rural e incluso propiciar el relevo generacional
Retomando el proyecto educativo impulsado por la D.O.P. Utiel-Requena desde hace 10 años y que está más vivo que nunca, sus fortalezas radican en:
- Nacer desde el origen a una sociedad en constante cambio, adaptación y competitividad.
- Participar de muchos epígrafes de las estrategias de la PAC: Territorio; Desarrollo Rural; Educación y Formación; Evaluación y Gestión, y Abandono de cultivo.
- Defensa de un patrimonio económico-social y cultural de un territorio, con vocación vitícola que no está dispuesto a renunciar.
- Incorporación de talento joven ante el relevo generacional, incorporación de nuevas tecnologías y desburocratización del sistema.
- Cambio de mentalidad para utilizar nuevas economías circulares y profesiones nacidas por la exigencia social de atención al cliente.
- Armonía social hacia una opción de futuro: actuación conjunta de institutos, colegios, empresas, cooperativas y sociedad civil.
Siendo la diferenciación y valoración de los vinos de una zona una prioridad estratégica para cualquier D.O., en la medida que constituyen un elemento clave para mejorar la estabilidad de la zona, consideramos muy útil el “Proyecto Educativo de Integración de la Cultura Vitivinícola en la D.O.P. Utiel-Requena” por las aportaciones y primeros resultados que, como herramienta de aplicación, de él se están obteniendo.
Nadie puede vencer a quien no se rinde.








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